martes, 14 de junio de 2011

¿Existe la suerte?

¿Existe la suerte?

Antes de comenzar con cualquier análisis sobre el tema sería muy bueno echar un vistazo a lo que la real academia de la lengua define como suerte:

Suerte: Encadenamiento de los sucesos, considerado como fortuito o casual.



La definición anterior contiene otras dos palabras como parte importante de la misma, las cuales son fortuito y casual, veamos cuál es el significado de ellas:

Fortuito: Que sucede inopinada y casualmente.

De la definición de fortuito tenemos que nos volvemos a encontrar con la palabra “casualmente”

Casualidad: Combinación de circunstancias que no se pueden prever ni evitar.

Y por supuesto que no podemos dejar de lado la palabra “inopinado”

Inopinado: Que sucede sin haber pensado en ello, o sin esperarlo.

Una vez teniendo las definiciones claras podemos establecer que si una persona X logra algo y los que opinan sobre su logro dice: “¡Qué suerte tuvo!”. Podemos pensar inequívocamente que se refieren que lo que X logró fue el resultado de circunstancias las cuales no podían o no fueron previstas y por supuesto que X no pensó en ello o no lo esperaba.

Sin importar cómo el atribuir un logro a la suerte demerita totalmente a X, podemos demostrar en automático que por el hecho de que existe un proceso causa-efecto y que las experiencias dependen de los pensamientos de X y que es imposible que X experimente algo sin haber tenido un pensamiento o una causa mental que lo sustente (Capítulo I); es imposible que X no haya pensado en ello. Por lo que si lo pensó entonces ya no cumple con la definición de suerte (ya no fue inopinado) y por lo tanto su logro no puede atribuírsele a la suerte.

Siento que terminamos muy pronto con la demostración, como que sería más interesante el rebatir un poco más con respecto al tema. Vamos a suponer que no hemos leído el capítulo I y no creemos en esas cosas de que las experiencias dependen de una causa mental. Vamos a tomar la postura de que lo que experimentamos depende de una cantidad de variables que están totalmente fuera de nuestro control y que nuestras experiencias son al azar.

Más aún, vamos a tratar de demostrar que aunque tengamos libre albedrío, nuestras decisiones no tienen impacto alguno en el resultado final, es decir que las experiencias que tenemos diariamente se producen de manera totalmente aleatoria y por lo mismo el lograr algo o no depende totalmente de la suerte y no de nuestras decisiones.

Comencemos a elaborar la idea: el tener libre albedrío nos da la facultad de decidir, si tratamos de pensar en cuántas decisiones puede tomar una persona X en cierto tiempo, podemos llegar a pensar que cada pensamiento es una decisión, con lo que tendríamos que preguntar ¿Cuántos pensamientos tiene X en un segundo? La manera de medirlo no sería sencilla, pero podemos tomar como referencia el número de impulsos que muestra un electroencefalograma de una persona en vigilia en estado alfa, que oscila entre los 8 y los 13 Hz[1], lo que significa entre 8 y 13 ciclos por segundo.

Con el dato anterior puede haber polémica en el sentido de si realmente cada pulso en el electroencefalograma equivale a un pensamiento y más aún, si estamos hablando de libre albedrío me gustaría considerar única y exclusivamente los pensamientos conscientes. Por lo que para no entrar en discusión sobre algo que no nos llevaría a nada vamos a partir de un punto en el que todos podamos estar de acuerdo. Vamos a suponer que X puede tomar sólo una decisión consciente por minuto.

¿Y esa decisión entre cuántas opciones tendría que elegir?

Ya que las preguntas incómodas están surgiendo, vamos a suponer que la decisión es binaria, es decir, sólo puede elegir entre dos cosas, por ejemplo: sí o no, o izquierda o derecha.

El hecho de que tome una decisión le dará una experiencia determinada y en automático eliminará la existencia de la experiencia que hubiera tenido si hubiera tomado la otra opción. Vamos a ponerlo de manera gráfica, si cada círculo denota una experiencia y suponemos que X se encuentra en un tiempo cero (círculo azul), su decisión le daría la experiencia que va a experimentar dentro de un minuto, en donde tiene para elegir el círculo verde o el círculo rojo:

De esta manera tenemos que de aquí a un minuto X tiene dos experiencias posibles, la experiencia verde o la experiencia roja y lo que experimente dependerá de su elección.

Si elige la verde (por ejemplo) se abrirá una nueva decisión que dará como posibilidad dos experiencias nuevas posibles:

  De tal manera que si nos preguntamos el número de experiencias posibles de X de aquí a 3 minutos tendríamos lo siguiente:

Como se puede observar en la figura, el número de experiencias posibles 3 minutos en el futuro es de 8 y la que experimente dependerá de las decisiones que X tome.

Otra cosa que podemos deducir es que el número de experiencias posibles va creciendo al doble cada minuto, por lo que hubiéramos podido calcular el número de experiencias posibles sin la necesidad de graficar, de tal manera que el número de experiencias posibles de aquí a 3 minutos es de 23=8.

Si seguimos con ésta secuencia ¿Cuántas experiencias posibles existen para X de aquí a una hora? Pues vamos a calcularlo:

260= 1,152,921,504,606,846,976 experiencias posibles

O en notación científica: 1.15x1018

El número anterior significa que el número de experiencias posibles de un momento dado a una hora superaría el millón de billones de experiencias posibles.

Y ya que estamos haciendo cuentas ¿Cuántas experiencias posibles existen de aquí a un día?

260*24=21440=3.0422x10433

Para que te des una idea de lo que es un número grande, tenemos que la masa estimada del universo de 1050Kg[2], por lo que el número de experiencias posibles de aquí a un día sería considerablemente mayor que la masa total del universo.

¿Qué significa todo esto?

Regresando al tema original tenemos que si estamos hablando de eventos aleatorios automáticamente entra en la jugada la palabra: probabilidad.

La definición más simple de probabilidad es el resultado de la división de los casos favorables entre los casos totales.

Ejemplo:

La probabilidad de obtener un número 5 en un dado de 6:

·         Casos favorables (¿Cuántos cincos hay en un dado?)=1

·         Casos totales (¿Cuántos números hay en un dado?)=6

·         Probabilidad=1/6

De esta manera podemos ver que el caso de certeza total es el número uno, por ejemplo la probabilidad de obtener un número entre el uno y el 6 en el lanzamiento de un dado de 6 caras es:

·         Casos favorables (¿Cuántos números entre el uno y el 6 hay en un dado?)=6

·         Casos totales (¿Cuántos números hay en un dado?)=6

·         Probabilidad=6/6=1

Por el contrario la probabilidad imposible es el número cero, por ejemplo la probabilidad de obtener la letra “A” en el lanzamiento de un dado de 6 caras (con los números del 1 al 6) es:

·         Casos favorables (¿Cuántas letras “A” hay en un dado?)=0

·         Casos totales (¿Cuántos números hay en un dado?)=6

·         Probabilidad=0/6=0

Entonces, si la vida de X es al azar, depende de la suerte o se le considera de alguna manera aleatoria tendríamos que si X hace un plan de aquí a una hora (nos vemos en el estacionamiento en una hora, por ejemplo) la probabilidad sería:

·         Casos favorables (¿Cuántas experiencias son el verse en el estacionamiento a la hora pactada?)=1

·         Casos totales (¿Cuántas experiencias posibles son?)= 1,152,921,504,606,846,976

·         Probabilidad=1/1,152,921,504,606,846,976=0.00000000000000000086 o lo que es lo mismo: 8.67x10-19

¿Ya estás identificando a dónde nos está llevando esto? Pongamos el último ejemplo: X dice: nos vemos mañana en la cafetería de la oficina para desayunar…

¿Cuál es la probabilidad de eso?

·         Casos favorables (¿Cuántas experiencias son el verse en la cafetería de la oficina para desayunar a la hora pactada?)=1

·         Casos totales (¿Cuántas experiencias posibles son?)= 3.0422x10433

·         Probabilidad=1/3.0422x10433= 0.0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000328

o lo que es lo mismo: 3.287x10-434

Realmente no sé a partir de cuántos ceros podríamos considerar despreciable, o ¿cuántos ceros vamos a necesitar para poder redondear el número anterior a cero?

Aunque no sea realmente cero, me tomaré la libertad de decir que ese número es cero y con eso tenemos que por definición de probabilidad, el resultado anterior es cero y por lo mismo imposible.

Lo anterior significa que el hecho de que X haga un plan con 24 horas de anticipación y lograrlo es imposible y aquí la pregunta es ¿Realmente es imposible? ¿Alguna vez has hecho un plan con 24 horas de anticipación y lo has logrado? ¿y si lo has logrado cómo es que fue posible si acabamos de demostrar que es imposible?

Es imposible si los eventos fueran al azar, pero son posibles porque X, tú y yo decidimos y las experiencias que tenemos dependen de nuestra decisiones, por lo que no puede ser al azar y por lo mismo se demuestra que: La suerte no existe!












No hay comentarios:

Publicar un comentario